La Literatura es un tesoro infinito de sensaciones, de experiencias y vidas que están a nuestra disposición. Gracias a los libros nuestro espíritu puede romper los límites del espacio y del tiempo, de manera que podemos vivir al mismo tiempo en nuestra propia habitación y en las playas de Troya, en las calles de Nueva York, en las llanuras heladas del Polo Norte, y podemos conocer amigos tan fieles y tan íntimos como los que no siempre tenemos a nuestro lado, pero que vivieron hace cincuenta años o veintidós siglos. La Literatura nos enseña a mirar dentro de nosotros y mucho más lejos del alcance de nuestra mirada. Es una ventana y también un espejo. Quiero decir: es necesaria. Algunos puritanos la consideran un lujo. En todo caso es un lujo de primera necesidad.
A. Muñoz Molina
Alumnado de 1º de Bachillerato y visitantes, espero vuestros comentarios.
Un lujo de primera necesidad y un pasatiempo indispensable. Estoy de acuerdo. Enhorabuena por tu blog.
ResponderEliminarMiguel
Me gusta la cita de Muñoz Molina. Me ha recordado una similar del poeta y ensayista, Juan Eduardo Cirlot, para quien toda obra de arte podía ser interpretada de tres modos: ventana, espejo y muro. Algunas veces son los libros, otras veces somos los lectores los que adoptamos esas disposiciones anímicas tan cambiantes.
ResponderEliminarSaludos,
Juan
http://filosofianavarrosantafe.blogspot.com.es/
Aprender a leer y escribir es el mayor regalo que pudieron dejarnos nuestros maestros por la cantidad de puertas que nos ha abierto después.
ResponderEliminarAcertadísima la cita de Antonio Muñoz Molina.
Un saludo y pásate cuando quieras por thepeekaboolibrary.blogspot.com